Durante mis estudios universitarios, en mi estancia en los Estados Unidos, mi profesor Speros Magertis nos encomendó realizar cada semana el estudio de algún hecho relevante en el mundo de los negocios y buscar artículos con consejos de grandes personajes que pudieran ser funcionales para los hombres de negocios.
Encontré en alguna ocasión este artículo de la revista Fortune, escrito por Justin Fox en Marzo del 2006. Creo que les será de especial interés.
Trascribiéndolo al español sería así:
"He encontrado un alternativa aceptable. Es la autobiografía de Benjamín Franklin. ¡Es historia, es literatura y es Franklin! Y sí, es también una biblia de auto-ayuda y manejo del tiempo. Pero la gente que se siente a un lado de mí en el subway no necesita saber esto.
He tenido el libro por años, pero nunca tuve el tiempo o la voluntad de leerlo, excepto un pequeño pasaje de un ancestro mío, Samuel Mickle, a quien Franklin critica por tener una actitud bajista respecto a los bienes raíces a finales de los 1720´s. (Franklin escribió "Este hombre continua viviendo en ese deplorable lugar, recitando los mismos pretextos, rehusándose por muchos años a comprar otra casa, porque todo estaba encaminado a la destrucción . . ., al final tuve el placer de verlo pagar cinco veces mas por una casa que pudo pagar cuando comenzó a quejarse").
Pero hace dos semanas estaba editando un articulo de Fortune, de mi colega Ellen McGirt, y descubrí que la Autobiografía de Franklin es citada como un monumento de la literatura del manejo de tiempo. Entonces comprendí que era el momento de leerla.
Este libro es como lo anuncia su portada: Una autobiografía; rociada como la mayoría de las buenas autobiografías con ocasionales lecciones de vida. Uno se sorprende de lo que Franklin podía de manera disciplinada hacer: Se auto enseñaba así mismo francés, español e italiano por las tardes, después de un día de dirigir una imprenta, publicando un periódico y codeándose con los políticos de Pennsylvania.
Franklin hace énfasis en sus consejos sobre relaciones interpersonales, siguiendo el patrón de dejar que los otros tomen el crédito, así obtendrás todo los que necesitas terminado. Franklin también argumenta que uno puede ser más productivo si no bebe ron o cerveza todo el día mientras trabaja (al parecer un concepto revolucionario en el siglo 18).
Pero fue hasta que realizo un viaje marino desde casa hasta Londres en 1726, que Franklin tuvo el tiempo para pensar mas profundamente sobre que constituía la efectividad, y como alcanzarla. El redefinió sus ideas sobre el siguiente par de años en una lista de virtudes (temperamento, silencio, orden, resolución, frugalidad, industria, sinceridad, justicia, moderación, limpieza, tranquilidad, castidad, humildad), ante las cuales dibujo una tarjeta para mantener un seguimiento de como le iba en cada una de estas virtudes. Alcanzar el orden parece que fue la más complicada para Ben Franklin por lo que desarrollo un modelo de sus labores diarias que consultaba con regularidad:
LA MAÑANA, (así comenzaba dicho modelo) Pregunta: ¿Qué bien puedo hacer el día de hoy?; después de leer esta pegunta, pasaba de las 5 a.m. a las 7 a.m. ordenando, comiendo y lavando. Después llevaba a cabo sus negocios y la resolución del día. Por la tarde, después de su día de trabajo, mientras realizaba sus actividades vespertinas, se preguntaba ¿Qué bien he hecho el día de hoy?.
Este énfasis en marcarse metas para el día que estaba por comenzar y llevar un seguimiento el mismo día es a mi pareces un pilar de los consejos de administración del tiempo. Existe claramente evidencia que se es más eficiente para cumplir metas cuando se tiene una lista bien definida de pendientes y responsabilidades para el día. Pero en un mundo en el que el conflicto de prioridades es una norma, es realmente difícil disciplinarse a cumplir una lista. Por lo que deberíamos alienarnos a desarrollar una.
Ben Franklin ciertamente no se apegaba al 100% a su lista. Siendo un pequeño hombre de negocios tenía que adaptarse a las necesidades de sus clientes. También, sus intereses eran tantos que tenía que esforzarse demasiado para mantener un seguimiento de todos. Como el lo escribió "encuentro que yo mismo soy incorregible con respecto al orden", admitiéndolo en su autobiografía "pero integralmente, a pesar de llegar a la perfección, he sido so ambicioso por lograrlo, que he caído cerca de serlo, aun así, he conseguido ser un mejor y mas feliz hombre".
Quizá es este el mas atractivo aspecto de la administración del tiempo de Benjamín Franklin, el admitía sus fallas, y aun así estaba bien consigo mismo. Este es el mensaje mas inspiracional posible."
Espero que disfrutaran estos párrafos de Justin Fox, tanto como yo los disfrute, y que encontremos por tanto buenas herramientas para mejorar nuestras virtudes como lo intentaba hacer Franklin en su día a día.
Saludos